Vejiga acumulada

Una vejiga acumuladora es un dispositivo crucial de almacenamiento de energía en los sistemas hidráulicos. Su estructura central es una vejiga sellada ("vejiga") hecha de caucho o material sintético flexible, llena de un gas inerte (como nitrógeno) y rodeada de aceite hidráulico.

Su principio de funcionamiento utiliza la compresibilidad del gas para almacenar energía: cuando aumenta la presión del sistema hidráulico, el aceite es forzado a entrar en la vejiga, comprimiendo el gas interno y almacenando la energía; cuando el sistema requiere energía adicional o compensación de presión, el gas se expande, empujando el aceite de regreso al circuito del sistema, liberando así la energía almacenada.


Principales características y funciones de una vejiga acumuladora:

Almacenamiento y liberación de energía: Logra el almacenamiento de energía y la liberación rápida mediante la compresión y expansión del gas.
Equilibrio del sistema: Compensa las fluctuaciones de presión en el sistema hidráulico causadas por fugas o cambios de temperatura, evitando la cavitación en el aceite.
Absorción de impactos: absorbe pulsos de presión y impactos en el sistema, mejorando la estabilidad y la vida útil del sistema.
Amplificación de energía: en aplicaciones que requieren altos caudales durante períodos cortos (como impactos u operaciones repentinas de alta presión), el acumulador de vejiga puede proporcionar energía hidráulica adicional.


Componentes estructurales:

Carcasa metálica: Contenedor de alta resistencia utilizado para soportar la presión del sistema.
Vejiga: Fabricada en caucho resistente al aceite o materiales sintéticos, inflada internamente y conectada externamente al fluido hidráulico.
Válvula de inflado: se utiliza para llenar la vejiga con un gas inerte (como nitrógeno) y establecer la presión de precarga.
Los acumuladores se utilizan ampliamente en sistemas hidráulicos en maquinaria de ingeniería, fabricación aeroespacial y automotriz.